En la investigación sobre el envejecimiento y la longevidad, los antioxidantes son el centro de atención debido a su papel crucial en la lucha contra los radicales libres. Los radicales libres dañan nuestras células y tejidos, aceleran el proceso de envejecimiento y contribuyen a numerosas enfermedades. Un equilibrio entre los radicales libres y los antioxidantes es fundamental para una vida larga y saludable. La quercetina es un pigmento vegetal natural y un potente antioxidante que influye positivamente en nuestra salud y longevidad de diversas maneras¹.
El poder y el potencial de la quercetina
La quercetina pertenece a los flavonoles, un subgrupo de los flavonoides. A diferencia de ciertos antioxidantes que nuestro cuerpo puede producir por sí mismo (por ejemplo, el glutatión), la quercetina no es producida por el propio cuerpo. Sin embargo, está presente en pequeñas cantidades en alimentos como las alcaparras, las cebollas y las bayas².
La fama de la quercetina reside en sus fuertes propiedades antioxidantes, diez veces más potentes que los productos sintéticos³. Su estructura molecular le permite interceptar radicales reactivos especialmente dañinos como los radicales hidroxilo y el peroxinitrito, que se producen como subproductos del metabolismo y en respuesta al estrés.
Este versátil antioxidante también está implicado en el desarrollo crucial del ciclo celular y desempeña un papel clave en la división celular y la salud general de las células, e incluso en la regulación de las vías de comunicación intercelular.
Además, la quercetina tiene un fuerte efecto antiinflamatorio⁴. Cuando la cantidad de radicales libres supera la de los antioxidantes naturales de nuestro cuerpo, esto puede provocar estrés oxidativo y la activación de genes relacionados con la inflamación. Muchas enfermedades relacionadas con la edad son consecuencia de la inflamación crónica, por lo que la capacidad de la quercetina para mitigar este proceso inflamatorio es de gran importancia para la longevidad.
Quercetina y diabetes
Estudios demuestran que la quercetina mejora los niveles de insulina en plasma, reduce los niveles de azúcar en sangre, mantiene la función de las células beta pancreáticas y promueve la captación celular de glucosa, lo que la convierte en un candidato prometedor para el tratamiento de la diabetes⁵.
Quercetina y sistema cardiovascular
En un estudio, la suplementación con quercetina durante diez semanas provocó una reducción significativa de la presión arterial sistólica, los niveles de colesterol y los valores de triglicéridos, que están asociados con el desarrollo de enfermedades cardiovasculares⁶.
Quercetina y Alzheimer
La capacidad de la quercetina para regular la apoptosis (muerte celular programada) y sus efectos neuroprotectores contra el estrés oxidativo sugieren que puede ser útil en el tratamiento del Alzheimer. Al promover la longevidad de las neuronas y aumentar la producción de neuronas, la quercetina podría retrasar la progresión o el inicio de esta enfermedad⁷.
Quercetina y dolor articular
Debido a su efecto inhibidor sobre la inflamación y la liberación de histamina, la quercetina ha demostrado ser prometedora en estudios para aliviar la inflamación y el dolor asociados con la artritis⁸.
Quercetina como senolítico
Con el aumento de la edad, se acumulan cada vez más células senescentes disfuncionales que ya no se dividen. Normalmente, las células senescentes son eliminadas por el sistema inmunitario, pero con el envejecimiento, esta capacidad del cuerpo disminuye y se acumulan cada vez más de estas "células zombi". La acumulación de células senescentes es una de las razones del envejecimiento.
Los senolíticos como la quercetina son sustancias que inducen la apoptosis (muerte celular controlada) en las células senescentes⁹. La inducción de esta autodestrucción celular es una posible forma de combatir la acumulación de células senescentes.
Las células senescentes secretan un cóctel de señales proinflamatorias conocido como fenotipo secretor asociado a la senescencia (SASP). El SASP conduce a la inflamación crónica y a un entorno de señalización alterado de célula a célula. Esta inflamación persistente, conocida como "inflammaging", se considera uno de los motores del envejecimiento. La quercetina reduce la inflamación al inhibir algunos elementos del SASP¹⁰.
Activación de sirtuinas
Las sirtuinas son un grupo de proteínas asociadas a la regulación de los procesos de envejecimiento y la longevidad. Algunas investigaciones sugieren que la quercetina estimula la actividad de las sirtuinas, influyendo así positivamente en el proceso de envejecimiento¹¹.
Uso seguro de la quercetina
La quercetina de alta calidad como suplemento dietético se obtiene del árbol del palo rosa japonés (Sophora japonica) y se considera libre de efectos secundarios y bien tolerada en dosis suaves¹².