La betaína, también conocida como trimetilglicina o TMG, es un nutriente que se encuentra en varios alimentos, incluyendo espinacas, quinoa y remolacha. Como suplemento dietético, se obtiene en forma de alta pureza de la remolacha azucarera (Beta vulgaris) y se considera libre de efectos secundarios. La betaína ha cobrado cada vez más importancia en la investigación de la longevidad en los últimos años debido a sus diversos efectos en la salud y ya es un elemento indispensable en una rutina de longevidad equilibrada.
Betaína y metilación
La betaína actúa como donante de metilo en el cuerpo, lo que significa que ayuda en procesos bioquímicos como la metilación del ADN. La metilación del ADN juega un papel clave en la expresión génica, el proceso mediante el cual la información del ADN se traduce en estructuras y funciones celulares. Las interrupciones en este proceso se han relacionado con diversas enfermedades, incluido el cáncer¹.
Betaína y homocisteína
Estudios demuestran que la betaína reduce eficazmente la homocisteína en el plasma sanguíneo, contribuyendo así a la prevención de enfermedades cardiovasculares y metabólicas. La homocisteína es un producto intermedio del metabolismo celular que, en concentraciones demasiado altas, se asocia con un mayor riesgo de ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares y diabetes mellitus. La betaína metila la homocisteína a metionina y, por lo tanto, reduce los niveles de homocisteína en la sangre².
Betaína y salud hepática
Como órgano de desintoxicación, el hígado juega un papel importante en el envejecimiento saludable. Las investigaciones científicas demuestran que la betaína protege el hígado de sustancias nocivas y ayuda a reducir la acumulación excesiva de grasa en el hígado (es decir, el hígado graso)³.
Betaína y salud celular
Como osmolito, la betaína ayuda a equilibrar los fluidos celulares y a mantener el volumen celular, lo que hace que las células sean más resistentes y reduce el daño y la inflamación⁴.
Betaína y fuerza muscular
La betaína puede aumentar el rendimiento físico y reducir el porcentaje de grasa corporal al aumentar la producción de creatina en el cuerpo. La creatina es un compuesto que contribuye a la contracción muscular, por lo que la betaína es muy popular entre los atletas⁵.
Betaína y NAD+
Cuando se toman potenciadores de NAD+ como el ribósido de nicotinamida, deben combinarse con donantes de metilo como la betaína, ya que los potenciadores de NAD+ consumen grupos metilo. Los investigadores suponen que de esta manera se puede mantener indirectamente mejor el nivel de NAD+⁶.